12 oct 2015

Caernos a coñazos

Tomado de : YVKE Mundial/Autor: José Roberto Duque
Que a los venezolanos nos guste el bochinche por sobre todas las cosas es una reflexión que han acuñado un montón de tipos serios (Francisco de Miranda entre los más notables) que tal vez querían o andaban en busca de un poco de orden. El orden es algo que todo el mundo añora, cómo no. Pero esas cosas hay que trabajarlas, no esperar que alguien llegue con una ley a decir "Miren, está prohibido bachaquear" y entonces va y se acaba el bachaqueo.
Si no nacimos finlandeses nunca tendremos el temperamento de los finlandeses, y me estoy refiriendo a un pueblo que, como el nuestro (tan caribe como andaluz y africano) ha sido capaz de llevar a la presidencia a compatriotas que no vinieron a proponer la perpetuidad de la tranquilidad burguesa sino su subversión y eventual aniquilamiento.
Justamente, si se supone que estamos en un tiempo de rebelión, de Revolución y de revelaciones, de huidas palante y pa atrás, de despedidas y bienvenidas, no podemos esperar más de eso que llaman "el curso de nuestra historia" sino que sea sobresaltado, desencajado, a veces violento y a veces hilarante, muchas veces incomprensible y casi siempre raro. En 1998 elegimos a un presidente que se formó en la institución más retrógrada y reaccionaria después de la Iglesia, y sin embargo ese señor: 1) nos convocó a hacer una insólita revolución pacífica; 2) su primer acto de Gobierno fue eliminar la recluta y el servicio militar obligatorio; 3) acusado de megalómano y de tendencias faraónicas, se dedicó a destruir desde la presidencia de la República a todas las figuras de autoridad, empezando por la suya propia.
De ese punto número 3 tratan estas líneas. Porque de él se deriva una cantidad de actitudes y situaciones, algunas peligrosas y otras sólo curiosas, pero en todo caso dignas de prestarles atención. Sobre todo aquellas que nos ponen a invertir tiempo y energía en cruzadas inútiles e incomprensibles.
***
En lo que va del siglo 21 venezolano el signo de las relaciones entre los ciudadanos y las figuras de autoridad ha sido de tensión y quiebre de las antiguas barreras impuestas por las jerarquías sociales. Recuerdo a una tía mía formándome rolo e peo en los años 80, porque una vez saludé con un "¡Epa!" y una palmada en el hombro a un señor que recién me presentaban, y "quién carajo te crees tú para estar dirigiéndote así a un coronel". Ahora como nunca antes hemos entendido que nadie está revestido de santidad, nadie es lo suficientemente intocable, luminoso o angelical como para meterse en el barrial de la política venezolana y salir de allí ileso, limpiecito, sin manchas ni rasguños de ningún tipo. El que camina en el barro sale embarrialao.
Chávez carajeó, demolió o presentó en su exacta dimensión pedestre, humana y terrenal a todas las figuras simbólicas y hasta arquetípicas del poder y la autoridad (ni Bolívar se salvó de que le jurungaran los huesos) y en consecuencia también fue carajeado, escupido, vejado. Y nosotros, propiciadores, continuadores y en cierta forma receptores de los desmanes contra el perfumito, la corbata, la sotana, la chapa policial, el mirar por encima del hombro y la mala maña de caminar sin pisar el suelo, nos dedicamos también a descuartizar en la vida real a aquellas figuras que el cine, la radio, la televisión y la prensa nos habían hecho creer que eran suprahumanas y sublimes. Ahora aquí, para ser respetado (algunos quieren ser también adorados; problema de ellos), hay que ganarse el respeto cara a cara con la gente, no sólo aparecer en televisión y demostrar que se habla francés, gíglico o pneumático. Esa mierda se acabó, mi hermano.
La intuición del legislador que en 1999 redactó la nueva Constitución convirtió en letra escrita lo que ya en la calle comenzaba a ser un rotundo clamor, un anuncio del tiempo prerrevolucionario que es el estado de rebelión: el artículo 350 no autoriza a nadie a hacer nada, lo que hace es reconocer que, cuando a este pueblo le dé la gana de sublevarse, se va a sublevar y eso está por encima de las leyes. Ya lo demostramos el 12 de abril de 2002 apenas un empresario decidió por sus cojones que él era el nuevo presidente.
El caso es que en ese ejercicio del derecho a tratar de igual a igual a todos los ciudadanos han venido a surgir figuras interesantes, otras estrambóticas y algunas que de tanto agarrarle el gustico a mear han terminado por hacerlo fuera del perol (lo cual es otro derecho: andar equivocado por la vida y exhibirlo a gritos y con orgullo).
Por ejemplo, esa clase de sujetos que necesitan que todo el mundo los quiera y, en consecuencia, cambian de discurso cada dos días dependiendo de lo que opinen sus "seguidores" y compinches reales o virtuales. De tanto querer satisfacer a todos terminan no gustándole a nadie, porque no hay gente más ladilla que la gente que habla y habla y habla y nunca termina de decir qué coño es lo que piensa.
Los que buscan fama a costa de lo que sea, así para ello tengan que hacer algunas jugadas, hijas maltrechas de aquel noble espíritu contrario a la autoridad: se la aplican a una figura mediática y la joden, y la joden, y la joden, y la joden, y se obsesionan con ella y la insultan y la calumnian y le lanzan tobos de mierda, a ver si la figura esa un día voltea y les hace el favor aunque sea de echarles un salivazo en público, lo cual será su éxtasis y su orgasmo. El mayor de sus "Me gusta", del que vivirán durante varias borracheras y sesiones de chat ("Mareeeco, ¿viste?, me nombraron en un artículo, o sea").
Están también los que se ponen a leer detenidamente un portal web cualquiera, y cada vez que ven escritas las palabras "marico" o "traidor" entonces asumen que los están atacando a ellos y salen a "defenderse", esto es, a insultar porque se sintieron aludidos.
Están los que, aprovechando que las redes sociales permiten disfrutar de algo que debe ser muy parecido a la popularidad y la fama, vienen y se dedican a trasvestirse de los personajes heroicos y valerosos que nunca serán en la vida real. Estos son los que, por lo general, cuando discuten o tratan de discutir un tema, sueltan amenazas concretas tipo "Cuando quieras nos caemos a coñazos". Me acuerdo de mí mismo, del Duque de los años 90; no existía Twitter pero había otra red virtual y cinematográfica, una fábrica de fantasías y de ilusorias batallas heroicas; esa red era el alcohol.
En un bar cualquiera, durante una pea y una discusión cualquieras, era común que la cosa terminara en peleas, casi siempre colectivas. Se ufanaba uno de las heridas propias y las infligidas a otros; era una sabrosura verse dos días después con el montón de panas a contar cómo había sido la batalla.
Creo que ha sido la edad, tal vez también la verificación de que nunca fui tan bueno como yo creía para soltar las manos, o quizá también la entrada en razón que le da a uno el haber visto y sentido tantas vainas, desde el ridículo hasta el dolor y la vergüenza. El caso es que entre los aprendizajes de estas décadas en que uno ha tratado de crecer junto con el país (que ha crecido como crecimos sus muchachos pobres: en el caos y la efervescencia) hay un código que terminará por imponerse, y consta de unas cuantas normas, a saber: ningún insulto, ofensa, calumnia o acusación (cierta o falsa)te ha destruido en medio siglo, así que ya ninguna lo hará; con los güevones no se pierde el tiempo ni la energía; esa energía hay que reservarla para cuando el verdadero enemigo se desboque; ninguna discusión debe tener por objeto convencer a nadie de nada (si a Chávez le dolió la boca de tanto explicar qué cosa es nuestra Revolución y todavía queda quien entendió lo contrario, uno no va a lograr aclararlo en una conversa, escrito o debate), antes bien es bueno generar dudas y preguntas en el interlocutor.
Así que, quienes quieran ganarse unos coñazos, vayan a buscarlos en otro lado y con otro candidato a victimario. De muchacho hice algunas cosas para cumplirle a aquello que llamábamos pundonor e incluso hombría, pero ya a estas alturas no creo que me queden bien esos aspavientos. No siento necesidad ni ganas de poner a nadie a cagar dientes para demostrar nada de lo que escribo.
Ahora, si alguien siente que le debo algo pues venga y me lo cobra: recuerda que estamos en el tiempo en que todos somos, hemos sido o seremos carajeados, escupidos y vejados. Cada quien verá si invierte entonces más energía física y emocional en cumplirle a la historia o a su ego encandilado por las redes sociales.

20 sept 2015


Convenio de Cooperación UNESR con el Movimiento Social Ecológico "Bolívar en Martí".

Con el objetivo de contribuir a romper la cadena de especulación, desabastecimiento y escasez programada, la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (Unesr) impulsará la formación y organización popular para la producción, la distribución y el consumo de alimentos agroecológicos, sanos y seguros, a través de un Convenio de Cooperación con el Movimiento Social Ecológico "Bolívar en Martí".




 TEXTO: Dra. Alejandrina Reyes, Rectora de la UNESR


15 sept 2015

Europa recoge lo que plantó

Frei Beto

En este año 2015 ya han llegado al Viejo Continente 332 mil emigrantes indocumentados. Además, las aguas del mar Mediterráneo han sepultado, de enero a agosto de este año, 2 500 fugitivos de la miseria y de la violencia, en busca de un poco de pan y de paz. En el 2014 fueron 3 500.
Uno de los casos más dramáticos es el de los 71 inmigrantes encontrados muertos en un camión frigorífico en las proximidades de Viena, asfixiados debido a la falta de ventilación. Lo que hicieron los nazis en las décadas de 1930 y 40 se repite ahora a menor escala aunque de modo no menos trágico.
El papa Francisco ha hecho insistentes llamadas en defensa de las víctimas de un mundo hegemonizado por un sistema en el cual la libre circulación de monedas no encuentra reciprocidad en la libre circulación de personas. Al capital se le abren todas las fronteras. Para las personas se cierran todas, sobre todo si esas personas son negras o musulmanas, pues por prejuicio se las considera como potenciales terroristas.
Los europeos occidentales se olvidan de su pasado. Entre 1890 y 1910 más de 17 millones de europeos emigraron a los EE.UU., o sea 570 mil cada año. Y otros muchos miles vinieron a América del Sur.
La Unión Europea ha decidido que cada país miembro debe acoger una determinada cuota de inmigrantes. Sin embargo quien huye del hambre y de la guerra desconoce las estadísticas. Lo que quiere es tener un lugar al sol en este mundo marcado por la desigualdad y la indiferencia.
Qué triste es ver a niños deambulando por las carreteras y ancianos arrastrándose por debajo de las cercas de alambre espinoso, blancos de los policías que tratan de repelerlos con bombas de gas, perros rastreadores, alambres electrificados y golpes.
Europa occidental recoge el fruto de la siembra maligna que plantó: siglos de colonialismo en África y de apoyo a regímenes dictatoriales en Oriente. Después de esquilmar las riquezas naturales y de mantener a dictadores sanguinarios, los europeos dejaron un rastro de miseria y violencia. Si hubieran promovido la democracia y el desarrollo de aquellos países no estarían ahora levantando muros para detener a la horda de inmigrantes, y éstos no arriesgarían su vida en las aguas del Mediterráneo agarrados a la frágil esperanza de una vida mejor.
La Unión Europea apoyó la brutal intervención de los Estados Unidos en los países árabes. Después de mantener a Saddam Hussein, Kadafi y Bashar al-Assad, las potencias occidentales, con el ojo puesto en el petróleo de dichos países, apelaron al pretexto del terrorismo para derribar a sus antiguas marionetas y dejar en dichos lugares el caos.
Los europeos occidentales se olvidan de su pasado. Entre 1890 y 1910 más de 17 millones de europeos emigraron a los EE.UU., o sea 570 mil cada año. Y otros muchos miles vinieron a América del Sur. Y eso en aquel entonces en que la población mundial era apenas un cuarto de la actual. El flujo migratorio del Atlántico fue mucho más intenso que el actual.
¿Por qué Europa occidental no cerró sus fronteras tras la caída del muro de Berlín, cuando se intensificó el movimiento migratorio del Este rumbo al Oeste? ¿No sería porque los pueblos del Este tienen rasgos eslavos, piel blanca como la nieve y ojos claros? Nada mejor que tener como empleados -en hoteles, restaurantes, tiendas y residencias domésticas- gente de “buena apariencia”.
El prejuicio mata: a sus víctimas y los valores humanos que teóricamente defendemos. La discriminación saca a relucir nuestro verdadero rostro.
Cubadebate

12 sept 2015

"El ecosocialismo como la única salida a la barbarie global".



"El ecosocialismo como la única salida a la barbarie global".

Andrés Bansart; Hacia el ecosocialismo


El capitalismo, en sus diferentes formas y sus múltiples reformulaciones, se basó y sigue basándose en la acumulación. La economía capitalista, hasta las corrientes
que simpatizan políticamente con ciertos socialismos, se sitúa por encima de la cultura, de la política y de la ecología. Es la ciencia de lo cuantitativo más que de lo cualitativo. Dígase lo que se diga, los responsables de la economía creen y hacen creer que, primero, es necesario cubrir las necesidades físicas del ser humano. Podría ser verdad en parte, pero ¿quién dice que lo material es más
necesario que lo espiritual? Incluso, si así fuera (inclusive, si se pudiera afirmar y comprobar que, antes de pensar, es necesario comer), no sería una razón para ubicar la economía por encima de otros campos del saber y de la praxis. De todos modos, crear riquezas es una cosa y repartirlas es otra, dos acciones que el socialismo no puede disociar. Los países hablan del producto interno bruto (PIB) y de crecimiento, estancamiento o regresión de éste. En función de eso, se decreta la buena o la mala salud de la economía. Tal vez pueda ser la buena o la mala salud de la economía, pero no la buena o la mala salud del país, la buena o mala salud de la sociedad, la buena o mala salud del pueblo. Un país, que tiene un
crecimiento económico bajo, pero cuyas riquezas están repartidas de manera equilibrada, puede estar en una salud mucho mejor que un país que tiene un crecimiento económico muy alto, pero cuya repartición de riquezas
es desequilibrada. En este último país, habría una parte reducida de
la población muy rica y una mayoría pobre -a veces inmensamente
pobre- mientras que, en el primer país citado, el conjunto de la población sería capaz de cubrir sus necesidades. 

En el país “rico” (con un PIB elevado) y desequilibrios en la repartición de la riqueza, habrá necesariamente celos por parte de quienes tienen menos (celos porque el vecino posee más) y miedo por parte de quienes poseen más (porque éstos verán en aquel otro una amenaza, la de verse atacado, atracado, robado,
despojado de sus riquezas). De allí viene la violencia. Los ricos atribuyen esta violencia al gobierno (si es de izquierda) o a la incapacidad de los pobres, su flojera y sus resentimientos (si no pueden atribuir esta violencia al gobierno). Desean entonces unas “fuerzas del orden” capaces de proteger su “orden”, el orden del desequilibrio, del odio y de la desesperación. En el país donde el crecimiento económico no es alto, pero donde las riquezas están bien repartidas, no existirá este odio. Si es posible cubrir las necesidades de toda la ciudadanía, ésta podrá dedicarse a otras actividades, además del trabajo. En este caso, el trabajo no será una maldición, sino un espacio de creatividad, de intercambio y de solidaridad. 

Cuando un gobierno hace el balance del año anterior, presenta cifras. La cifra que todo el mundo espera es la del crecimiento económico. Si subió el PIB, se canta
victoria. Si el PIB bajó, la bandera se pone a media asta. En el primer caso, el del crecimiento alto, se da a menudo como resultado positivo el número de automóviles importados. Sin embargo, más vehículos automotores individuales significan más contaminación del aire, más enfermedades del pulmón y, ya que la circulación se hace cada vez más densa, más estrés, más enfermedades cardiovasculares… y más lentitud para desplazarse. ¡Gran victoria! Además, cada individuo quiere un modelo más nuevo y, sobre todo, más llamativo y más caro que el del vecino. Cree que, de esta forma, crece su prestigio, cuando lo que crece es su individualismo y su imbecilidad. Así es la sociedad de consumo (la sociedad en la cual, desgraciadamente, seguimos viviendo).


ALTERNATIVA DE INFORMACIÓN


Saludos desde Interacción Comunitaria, les presentamos esta alternativa de información a todos los que se muestren interesados en la formación de las comunidades y además prestos a hacer un aporte a las políticas de la Universidad Simón Rodríguez en miras de cambiar los paradigmas educativos impuestos a nuestro pueblo durante décadas, y que ha servido para sumirlos en la oscurana del neoliberalismo necesaria para mantener a la población dócil y conforme.

Desde este espacio queremos dar a conocer algunos materiales que pudieran ser útiles para fortalecer la formación de las comunidades. El cuadro abajo expone una pequeña muestra de materiales y que desde las dependencias de la UNESR daremos el acompañamiento a estos procesos revolucionarios:

NOMBRE 
Modalidad
Intención Educativa

La organización comunitaria como expresión del poder popular

Taller
16 horas
 Estimular  la organización socio-comunitaria orientada a producir  un nuevo sujeto político e capaz de emprender acciones concretas que permita el desarrollo y consolidación del  Poder Popular,   enmarcado dentro de la construcción del estado comunal; que dinamice de manera  participativa, protagónica  y eficiente, espacios de organización, para la  transformación social, cambios de modelos y de organización socio-territorial en articulación con los órganos de poder político.
Formulación y diseño de proyectos socio comunitarios
Curso
72 horas

Establecer la sistematización como canal de comunicación, para lograr la articulación y  motivación al trabajo en equipos o grupos que facilite la organización socio comunitaria, el diagnóstico y la  elaboración de propuestas de la Comunidad

Micro-empresas de interés sociales.

Seminario
72 horas
Incentivar la participación activa de la comunidad en el desarrollo económico sustentable y  la erradicación de la pobreza  y del desarrollo humano  contemplado en el plan de la patria 2013-2019